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TANTO AMOR – Marita Troiano

Publicado: 9 julio 2012 en Óleos y letras

TANTO AMOR – Marita Troiano

 

Escuché este poema en la interesante propuesta teatral

Yerma en la triple A, Lima. Dirigida por Ximena Arroyo. Y

me cautivó por completo.

Carlos Alza

 

Habríamos hecho tanto amor estando juntos…!

Bajo la lluvia
Cerca del musgo inquieto
En el baño de un cine
Detrás de la oficina de correos
En el campo abrazados por hojas de naranjos
En el cuarto arrugado de un motel
En un corral de gansos

Cosas sonadas repetidas
Como mirar tus ojos manso jade
Fundir los troncos sin piedad
Colgarnos de las tiras azules que va dejando el viento
Y batir las alas
Hacerlas transparentes o de fuego y cristal
Naufragar en un lago de champaña
Vestirnos de algodón y pecados
Volar compactos substanciales
Pensar en Dios sin obviar los crucifijos

Habríamos hecho tanto amor!

Amor del bueno
Tácito
Virtual
Importante
Que ni sé cómo decirlo
Cómo pensarlo
Cómo sentirlo
Sólo sé que tuyo y mio

Habría sido rotunda piel sobre tu piel
La locura en tu carne
La gota de candor que sorprende a tu conciencia
Un geranio dorado o una inflamada rosa
Temblor y latido
El cuerpo favorito de tu cuerpo
renaciendo junto a ti
…y sonriendo

Tanto amor se habría hecho de tú haberlo querido!

Como enredar mi pelo con tu miel
Hilar la arena el mar y el cielo en un ensueño
Decir más cosas verdes cosas rojas
Cansar te quieros degollando al tiempo soberano
Y darte un beso y otro y otro
Y no sé…
No quiero presumir pero…
¡Te habría poseído ciento dos veces
en un día de sol!

Habría sido tanto amor de tú haberlo querido!
Que no sé
cómo
dónde
ni qué hacer para decírtelo!

Una nueva sala de teatro en Lima.

Lucía Irurita y Hernán Romero“Sin confianza, lo que hacemos en el teatro y en la vida no tiene sentido”, afirma Sarah Bernhardt, en su último verano, el mismo en el que decide junto a su secretario Georges Pitou escribir el segundo tomo de sus Memorias.

El viernes fue una noche especial al ver a Lucía Irurita volver al escenario para encarnar a una actriz,  agobiada por su débil memoria, llena de inseguridades y pasiones secretas. El particular juego entre ella y el gran Hernán Romero, como Pitou, representando a diversos personajes que formaron parte de la vida de la actriz, pone al descubierto la humanidad que se esconde en cada artista, en cada hombre y mujer que subiendo al escenario pone y deja en él parte de su vida. La Bernhardt interpretó papeles fascinantes, rompiendo barreras interpretó papeles masculinos como El aguilucho de edmond Rostand y Hamlet de Shakespeare. Estudiaba sus personajes con atención, buscaba naturalidad y verdad en lo que decía, y huyó con frecuencia de las declamaciones a las que el teatro francés de su época estaba acostumbrado. Viajó por el mundo con su compañía de teatro y participó en el film La reina Isabel en 1913.

Sarah bernhardt en Cleopatra 1891El estupendo trabajo de Ruth Escudero como directora tiene escenas conmovedoras. Si quieres escuchar a un Oscar Wilde, aunque quizá de manierismo exacerbado, disfrutando de una tarde frente al mar; o escuchar los textos de Fedra o de la Dama de las Camelias, no hay mejor oportunidad que asistir a disfrutar de esta magnífica obra.

Carlos Bernasconi y sus hijas aciertan al habilitar este teatro como un nuevo espacio para la difusión de las artes escénicas. Lucía Irurita y Hernán Romero están en “Divina Sarah, memorias”, de jueves a lunes a las 8:00pm y los domingos a las 7:00pm, en el nuevo Teatro de Lucia (Bellavista 512 Miraflores –frente al Teatro Británico) hasta el 02 de julio. ¡No te la pierdas!

EYE CRUISING – Carlos Alza

Publicado: 13 septiembre 2009 en Óleos y letras
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Lima, 2008. Un restaurante. El señor X mira fijamente a la mesa ubicada justo al frente. En ella conversan M y su novia. El mozo ha retirado los cubiertos. La mesa está vacía y esperan la cuenta en absoluto y tenso silencio.

El señor X -desde la barra- bebe una copa de vino. Hace un gesto ofreciendo coquetamente un brindis a lo lejos. M asiente sutilmente mientras su novia lo mira con reserva. Ella, de espaldas, no lo nota.
La tensión en la mesa es evidente. Ella desea pararse y salir sin despedirse. El no quiere retenerla, tampoco quiere que la escena se convierta en un escándalo. El restaurante está lleno. Él quiere quedarse y corresponder compartiendo una copa de vino. La situación se hace insostenible.

El mozo se acerca y, sin decir nada, rompe el silencio. Entrega la cuenta. La novia saca dinero de su cartera cuando —-

– Yo pago, le dice él, con un gesto indiferente.

Ella niega con la cabeza. Entra en crisis, quiere huir del lugar pero no puede. Llora con ira y pena sin detenerse. Demasiadas confesiones después de 8 años de noviazgo.

M mira fijamente al señor X, intentando que ella no lo note. Busca corresponder a cada provocación que aquel hombre realiza con la copa y la mirada. El llanto de su novia lo perturba, desea callarla, que no interrumpa ese particular momento de sensualidad. No quiere perder el contacto. Coge su mano, ella lo acepta pero a la vez lo rechaza. El sigue compartiendo la mirada entre ella y el señor X, que vuelve a mirarlo de reojo con pretensión de seducción.

El sonríe. Ella lo mira, voltea hacia la barra. M intenta detenerla sin decir una palabra. Se pone de pie, sale, rauda, tratando de secarse las lágrimas con el pañuelo. Finalmente, ya lo sabe todo.

Barranco, mayo de 2009.